Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008.
Resumen
- 02/04/2008 21:00 - Crítica número 7: 39 escalones (Alfred Hitchcock, 1935)
- 02/04/2008 21:04 - Crítica número 8: La bella de Moscú (Rouben Mamoulian, 1957)
- 02/04/2008 21:08 - Crítica número 9: Don Quijote de Orson Welles (Orson Welles, Jesús Franco, diversas fechas)
- 02/04/2008 21:11 - Crítica número 10: La venganza de Ulzana (Robert Aldrich, 1972)
- 02/04/2008 21:16 - Critica número 11: Sangre y arena (Rouben Mamoulian, 1941)
- 02/04/2008 21:19 - Crítica número 12: Una mujer en la playa (Jean Renoir, 1946)
- 02/04/2008 21:21 - Crítica número 13: La reina de Cobra (Robert Siodmak, 1944)
- 02/04/2008 21:23 - Crítica número 14: Sodoma y Gomorra (Robert Aldrich, 1962)
- 02/04/2008 21:26 - Crítica número 15: Lola Montes (Max Ophüls, 1955)
- 02/04/2008 21:29 - Crítica número 16: El séptimo sello (Ingmar Bergman, 1957)
- 02/04/2008 14:38 - Presentación y primer paso.
- 02/04/2008 21:31 - Crítica número 17: King Kong (Peter Jackson, 2005)
- 02/04/2008 21:33 - Crítica número 18: La Biblia (John Huston, 1966)
- 02/04/2008 21:35 - Crítica número 19: El Dorado (Howard Hawks, 1967)
- 02/04/2008 21:39 - Critica número 20: Trapecio ( Carol Reed, 1956)
- 02/04/2008 14:54 - Presentación y Crítica número 1: Piratas del mar Caribe (Cecil B.DeMille, 1942)
- 02/04/2008 17:12 - El oeste en el cine
- 02/04/2008 17:40 - Mis preferencias en el cine
- 02/04/2008 20:27 - Crítica número 2: Río Rojo (Howard Hawks, 1948)
- 02/04/2008 20:35 - Crítica número 3: Aguas pantanosas (Jean Renoir, 1941)
- 02/04/2008 20:37 - Críticanúmero 4: El beso mortal (Robert Aldrich, 1955)
- 02/04/2008 20:49 - Crítica número 5: La gardenia azul (Fritz Lang, 1953)
- 02/04/2008 20:53 - Crítica número 6: Ran (Akira Kurosawa, 1985)
- 03/04/2008 13:50 - El maravilloso arte de la ópera: drama, emoción y sensibilidad artística.
- 04/04/2008 13:00 - Crítica número 21: Calle sin salida ( William Wyler, 1937)
- 04/04/2008 13:04 - Crítica número 22: La pasión de los fuertes (John Ford, 1946)
- 06/04/2008 14:16 - Crítica número 23: Los amantes de la noche (Nicholas Ray,1949)
- 07/04/2008 10:57 - Crítica número 24: La extraña mujer (Edgar G. Ulmer, 1946)
- 07/04/2008 11:27 - Crítica número 25: Qué verde era mia valle (John Ford, 1941)
- 08/04/2008 09:56 - Crítica número 26: Domador de sirenas (Irving Pichel, 1948)
- 09/04/2008 09:39 - Crítica número 27: ¿Pero, quién mató a Harry? (Alfred Hitchcock, 1956)
- 09/04/2008 09:42 - Crítica número 28: Lawrence de Arabia (David Lean, 1962)
- 09/04/2008 09:46 - Crítica número 29: Las zapatillas rojas (Michael Powell y E.Pressburguer, 1948)
- 09/04/2008 09:55 - Crítica número 30: Un lugar en el sol (George Stevens, 1951)
- 09/04/2008 11:15 - Crítica número 31: Obsesión ( Douglas Sirk, 1954)
- 10/04/2008 09:42 - Crítica número 32: Arma de dos filos (Samuel Fuller, 1969)
- 11/04/2008 09:31 - Crítica número 33: Duelo al sol (King Vidor, 1946)
- 15/04/2008 17:26 - Crítica número 34: Ordet (La palabra) (C. T Dreyer, 1955)
- 21/04/2008 18:04 - Crítica número 35: Arizona (George Marshall, 1939)
- 24/04/2008 10:04 - Crítica número 36: El tiempo en sus manos (George Pal, 1960)
- 29/04/2008 09:35 - Crítica número 37: La momia (Karl Freund, 1932)
- 29/04/2008 11:50 - Artículo sobre Nosferatu; el personaje mítico y el terror.
- 29/04/2008 16:51 - Crítica número 38: Nosferatu, vampiro de la noche (Werner Herzog, 1979)
Crítica número 7: 39 escalones (Alfred Hitchcock, 1935)

Puntuación: 3/5
"Las puntuaciones son un método de valoración que tiene la virtud de constituirse en una referencia rápida para el lector, pero no matiza bien las cualidades o defectos."
Crítica número 8: La bella de Moscú (Rouben Mamoulian, 1957)

Agradable y no demasiado relevante filme, su único (pero importante) interés reside en que Mamoulian nos demuestra una vez más su total dominio del encuadre, del comedimiento, de la plasticidad y del movimiento en el cine.
Puntuación: 3,5/5
Crítica número 9: Don Quijote de Orson Welles (Orson Welles, Jesús Franco, diversas fechas)

Algunos fragmentos poseen ciertamente interés visual pero, sinceramente, no era necesario el esfuerzo para tan desmarañado y confuso esperpento resultante. No posee el más mínimo interés cinematográfico. Esos materiales deberían haberse conservado sin cambios, reservándolos para el estudio y el análisis, nadie debía haberlos insertado en una producción ajena.
Puntuación 1/5
Crítica número 10: La venganza de Ulzana (Robert Aldrich, 1972)

Western violento, preciso, tranquilo, descarnadamente bello, nos situa en las desnudas y bellas montañas, arroyos y praderas de Arizona reflejando la libertad perdida, los primitivos instintos de libertad del hombre, el valor de la experiencia, el misterio de los ritos desconocidos, la indescriptible belleza de lo olvidado y de lo eterno.
Constituye un viaje iniciático para su joven teniente protagonista, un viaje en el que descubrirá el valor de las enseñanzas, la crueldad de lo primitivo, del instinto animal que se desata en el ser humano si lo despojamos de su capa social occidental.
Los indios, violentos e instintivos, aparecen como seres que conviven armoniosamente en la naturaleza, actuando según sus costumbres, siendo portadores de un alma libre y siendo perseguidos por un grupo de exploradores liderados por un joven teniente ( lo nuevo, lo limpio e idealizado ) y un viejo explorador ( lo viejo, la experiencia ).
Fotografía ( bellísima tierra, polvo, agua, cielos y hierba ), planificación ( excelente: asesinatos, persecución y episodios sedentarios se nos presentan con plena exactitud ) y actuaciones ( Buena interpretación de Lancaster y correcta la de su joven acompañante, por otra parte los indios son los más creíbles, enigmáticos y maravillosamente sugestivos de toda la historia del cine ) conforman una de las piezas más precisas, bellas y reflexivas que el cine puede alumbrar.
Puntuación: 5/5
Critica número 11: Sangre y arena (Rouben Mamoulian, 1941)

Película que supone la tercera versión de la novela de Blasco Ibañez (la segunda americana) y que, en mi opinión, supone la cumbre absoluta del cine americano. Es difícil enumerar las virtudes de esta inusitada demostración de talento.
Ritmo narrativo perfectamente planificado, la encadenación de escenas con maravillosa suavidad, elegantes elipsis y nexos entre escenas, fotografía excelente, la composición minuciosa de cada escena, las actuaciones, la banda sonora... Todo ello para transmitir de una forma matizada, plástica, brillante, toda la perversidad erótica, el sentido trágico y el ambiente romántico de la historia.
Filme de infinitos matices, Sangre y arena nos muestra la trágica historia de un torero, pero también nos muestra una historia de pobreza, de hombres y mujeres lastrados por su falta de conocimiento y abocados a las creencias religiosas ( "supersticiones", como comenta Nacional, un personaje de la película). Se trata de una historia en la que el toro ( siempre presente en las sombras ) se constituye como una alegoría de la muerte, del destino trágico.
El adulterio y la codicia de sus allegados provoca la perdición de un joven valiente, vital, al que el toro esperará en la plaza como un siniestro enviado de la muerte. Sólo el amor puro de una mujer podrá devolverle el calor, el bienestar, sólo ella podrá desviarle de su cruel destino. He aquí una muestra de heroe romántico.
Aconsejo a todos aquellos que deseen observar cine bello, artístico, elaborado tanto plásticamente como intelectualmente, que vean Sangre y arena, una de las mejores películas de la historia en la que cada escena revela miles de matices y constituye un fresco romántico.
Puntuación: 5/5
Crítica número 12: Una mujer en la playa (Jean Renoir, 1946)

Observando esta película elíptica ( posiblemente debido a los cortes realizados por la productora ), intensa, apasionada, terriblemente bella, feroz, fantasmagórica, uno tiene la sensación de estar asistiendo a uno de aquellos espectáculos artísticos milagrosos: lo que sucede fuera y dentro del campo de visión, lo que se cuenta y lo que se sugiere se entrelaza forjando una riquísima amalgama de matices, sensaciones de todo tipo, de preguntas y respuestas de infinita riqueza.
Obra paradójica ( los cortes efectuados parecen haber sublimado su esencia en vez de empobrecer su resultado ) en la que unos actores y fotografía soberbios se unen a la dirección maestra de Renoir. Hay algo trágicamente bello e inexplicable en este filme mutilado por políticas de estudio, es semejante a una bellísima escultura griega que ha sido deteriorada, a la que se le ha privado de algún fragmento, pero este hecho, lejos de disminuir su belleza, la resalta resultando su maltrecha figura inquietantemente bella, tan bella y evocadora como lo son los restos del naufragio que yacen en la playa del filme aquí comentado...
Puntuación: 5/5
Crítica número 13: La reina de Cobra (Robert Siodmak, 1944)

Un primerizo Siodmak nos proporciona entretenimiento fácil gracias a la agilidad narrativa, y los bellos y sugerentes escenarios de su aventura exótica. Pero no se puede obviar lo evidente: se trata de un filme con un guión horroroso ( firmado por un también primerizo Richard Brooks ) que nos presenta personajes totalmente incríbles, situaciones absurdas y poca cohesión y coherencia interior de la trama.
Filme epidérmico y mediocre pero atrayente por su embriagadora apariencia exótica, encierra dentro de su metraje algunas escenas ciertamente logradas: el encuentro en el lago entre el protagonista y la sacerdotisa ( beso bajo la superficie de extraño poder onírico ), la sugestiva escena de la danza de la cobra, o el asesinato de la reina madre.
Puntuación: 2/5
Crítica número 14: Sodoma y Gomorra (Robert Aldrich, 1962)

Este filme gira en torno a varios polos principales:
En primer lugar Sodoma actúa como una influencia que hace aflorar los vicios, defectos y perversiones del ser humano. Sodoma, idealización de la seducción del mal, polo atrayente, lugar sugestivo que transforma al ser humano hasta situarlo fuera de cualquier ley moral o religiosa.
En segundo lugar se nos presenta la fe cristiana como una doctrina estigmatizadora, dura, inamovible, humilde, intransigente. Defensora de la doctrina de Diós, un Diós vengativo que impone duras cargas a sus hijos en pos de la prosperidad.
Del choque de estas dos ideas, de estas dos visiones, surge un fresco rico en matices aunque no carente de defectos que resulta enormemente atractivo para el espectador: esta película excede del simple espectáculo y supone un estudio de las debilidades humanas, de los sacrificios provocados por la fe y de la libertad.
Al margen de interpretaciones filosóficas es necesario dejar patentes los resultados artísticos de esta obra: la fotografía es discreta, predominando en ella los tonos crudos y áridos del desierto, el guión es irregular, aparentemente simple, pero encierra una complejidad notable en el dibujo psicológico de los personajes, la dirección de Aldrich es también irregular aportando el toque cruel, seco, rico en matices y cínico que le caracteriza. Por otro lado la banda sonora es correcta pero utilizada de manera reiterativa a lo largo del metraje.
En cuanto al reparto, dentro de la corrección general, cabe destacar a Anouk Aimée en el rol de la pérfida reina de Sodoma por su comedimiento e intención en los gestos y a Stanley Baker que representa a su corrupto, vulgar, falso e impotente hermano.
El resultado es irregular pero rico en matices, resultando atrayente por la temática subversiva que subyace en esta obra, alejada de la monotonía y simpleza en el tratamiento argumental y perfilación de personajes propia de las epopeyas bíblicas en su traslado al cine.
Crítica número 15: Lola Montes (Max Ophüls, 1955)

1. Lola Montes ha vivido en su infancia y adolescencia hechos traumáticos ( muerte de su padre y traición por su madre, concertación de un matrimonio con un viejo aristócrata, matrimonio fallido con el oficial inglés ) que han condicionado su desarrollo posterior. Hechos que han supuesto para ella la pérdida de la inocencia y el envejecimiento prematuro físico y espiritual.
2. Desde otro punto de vista este filme expresa el final de una época: la pérdida de la inocencia, el acceso de la masa a la cultura ( totalmente necesario y democrático, pero empobrecedor ) y los pocos escrupulos de los comerciantes del espectáculo ( Peter Ustinov expresa: " No me importa como bailas, lo que me importa es el escándalo ", terribles palabras que anticipan el empobrecimiento de la cultura colectiva, de la que tenemos muestra en la actualidad con determinados espacios televisivos ) suponen un influjo banalizador. Fin de la inocencia y de la decencia que también puede extrapolarse a un mundo cinematográfico en el que Ophüls no encuentra ya su espacio.
3. Es también una singular reflexión sobre el cine: durante todo el metraje se van entremezclando sombras, personajes y situaciones de tal manera que el mundo del circo, de la ficción se confunde con la realidad distorsionándola, moldeándola a las necesidades del espectáculo, lo mismo que ocurre en el cine. El cine concebido como una escenificación de la realidad que a veces debe moldearse o limitarse teniendo en cuenta razones comerciales ( en el circo el público sediento de morbo y escándalo, el el cine el público sediento de emociones inmediatas, poco propenso a la reflexión ).
Al margen de las posibles lecturas cabe destacar el apartado técnico: la fotografía consigue una plasticidad insuperable dándole a veces una tonalidad onírica muy adecuada y los movimientos de cámara son magistrales.
Crítica número 16: El séptimo sello (Ingmar Bergman, 1957)

La temática es interesante, hay algunos momentos de una plasticidad maravillosa y existe una atracción especial que mantiene al espectador aferrado a esta diabólica obra hasta el final... Pero el cine se resiente, la capacidad de hacer soñar al espectador, la capacidad para sugerir, hecer reflexinar, entretener, redimir y maravillar que posee el cine clásico se observa poco en este trabajo de Bergman.
El pretendido planteamiento metafórico no puede ocultar la existencia de unos personajes insulsos, de una pobre, desordenada y anárquica narración ( la caracterización de algunos personajes es inexistente: p.ej: la taciturna mujer que acompaña al escudero ), de unas mediocres escenas ( realmente risibles alguna de ellas como por ejemplo la muerte del cómico que se había suicidado fingidamente: el pretendido mensaje no se encuentra por ningún lado y se trata de una situación absurda )...
La existencia de un pretendido mensaje no justifica la desestraucturación, gravedad pedante, la torpeza narrativa de este filme: como vengo sosteniendo contínuamente ( Lord Jim, El proceso de Orson Welles, El Idiota de A. Kurosawa ), el cine casa mal con la narración metafórica, los intentos de explicar el mundo subjetivo o abstracto corren el riesgo de dañar a la película que se quiere realizar: en este caso el mensaje que se quiere plantear destroza el lenguaje cinematográfico hasta dar como resultado una película carente de interés si no se realiza un estudio histórico-sociológico...
Puntuación: 2/5
Presentación y primer paso.

"Para empezar mi andadura es necesario presentarme. Me llamo Alfredo Alonso, soy joven y disfruto mucho profundizando y valorando los distintos aspectos del cine y de la ópera. Mis preferencias, como podrán ustedes observar a partir de ahora, son la seriedad, la emotividad profunda y la reflexión. Espero que este espacio sea de su agrado."
Empiezo mi andadura con este pequeño artículo, que publiqué en una revista local de Barcelona que ha desaparecido recientemente.
JACQUES TOURNEUR
EL CINEASTA DE LO OCULTO
Cumpliendo siempre con los objetivos de entretenimiento y divulgación Cineyarte presenta a una de las figuras más ignoradas por el gran público y posiblemente, una de las más apasionantes de descubrir.
Autores cinematográficos
Desde sus inicios hasta la actualidad, el cine ha visto aflorar algunos directores poseedores de estilo propio para narrar historias: El cine pausado, cotidiano y emotivo de John Ford, el bizarro de Orson Welles, el cine jocoso y chispeante de Billy Wilder, el reflexivo y eléctrico de Akira Kurosawa, el tenso y terriblemente preciso de Alfred Hitchcock, el cine excéntrico de Stanley Kubrick, el sereno y austero de Clint Eastwood…
Aquellos directores que merecen ser llamados autores son aquellos que realizan películas en las cuales, sea cual sea el género ( aventuras, cine negro, comedia, melodrama, acción…), se observa características comunes en su realización, conformando en su conjunto una obra de estilo coherente y propio.
Uno de esos autores de cine, uno de los más peculiares por la forma de contar sus historias es Jacques Tourneur.
Breve repaso a su vida y a su obraNacido en París el año 1904, hijo del director de cine galo Maurice Tourneur, el joven Jacques Tourneur tuvo en su padre una escuela inmejorable en la que aprender los resortes del arte narrativo.
A principios de los años 30 se casó y debutó como director en poco conocidas producciones francesas. Más tarde emigró a Estados Unidos trabajando en pequeñas producciones, pronto llegarían algunas magistrales muestras de una personalidad estilística extraordinaria: “La mujer pantera (1942)”, “Yo anduve con un zombie (1943)” o “El hombre Leopardo (1943)”.
Poco a poco, el estilo ambiguo, elíptico y mágico del director se fue conociendo en la industria hollywoodiense. Por este motivo le confiaron algunos proyectos dotados de mayor presupuesto, de entre los cuales cabe citar “El halcón y la flecha ( 1950 )”, “Retorno al pasado ( 1947 )” o “La mujer pirata ( 1951 )”. Además cabe resaltar su excelente y peculiar aportación al cine del oeste con obras como Wichita ( 1955 ) o Tiera generosa ( 1946 ), las cuales suponían la introducción en este género de la ambigüedad psicológica propia del cine negro.
El fin de su carrera coincidió con la crisis del cine por la irrupción de la televisión. Para este medio dirigió capítulos en series como Bonanza o En los límites de la realidad. Volvió a Francia y murió en el año 1977 totalmente olvidado por una industria cambiante, más pendiente de artificiosos efectos técnicos que de la propia narración cinematográfica.
Su peculiar estiloJacques Tourneur fue uno de los maestros de la narración cinematográfica. Su dominio del lenguaje cinematográfico fue total. Sus películas eran elípticas, en pantalla nunca se mostraba violencia o crímenes, pero el efecto resultante era aún más sobrecogedor: la omisión de lo que el espectador quería ver lograba que éste se lo imaginara, siendo su imaginación más rica que cualquier imagen que se pudiera ver.
Los métodos narrativos de Tourneur enriquecían hasta el límite historias sencillas y las dotaban de un misterioso tono fantasmal, irreal, enigmático.
Filmografía orientativa:- LA COMEDIA DE LOS TERRORES (1963)
- LA BATALLA DE MARATHON (1959)
- FURIA SALVAJE (1959)
- LA NOCHE DEL DEMONIO (1957)
- AL CAER LA NOCHE (1956)
- WICHITA (1955)
- LA MUJER PIRATA (1951)
- EL HALCÓN Y LA FLECHA (1950)
- BERLÍN EXPRÉS (1948)
- RETORNO AL PASADO (1947)
- TIERRA GENEROSA (1946)
- DÍAS DE GLORIA (1944)
- YO ANDUVE CON UN ZOMBIE (1943)
- LA MUJER PANTERA (1942)
Crítica número 17: King Kong (Peter Jackson, 2005)

La original King Kong poseía ese encanto intangible que poseen aquellas películas que saben sugerir antes que mostrar, que no remarcan cada uno de los puntos de la narración hasta la extenuación ( lo que me lleva a pensar que se trata de un película para niños ), que no tratan al expectador como un ser incapaz de pensar.
Me indigna que un director que no es capaz de realizar la más mínima elipsis, de dotar a sus películas de ritmo y que se dedica a subrayar mil veces lo evidente, tenga tanta repercusión en el cine actual.
Puntuación: 0,5/5
Crítica número 18: La Biblia (John Huston, 1966)

Se trata de una película polémica debido a que su narración no sigue una linea definida estando fragmentada. Así, nos va mostrando alguna pincelada de un personaje, de una historia... Se trata de una película eminentemente visual en la que los diálogos están reducidos al máximo.
Esta desestructuración puede gustar o no.
Otra característica del filme es que en ningún momento intenta describir los pasajes bíblicos de manera real o verosímil, sino que opta por un ambiente metafórico y abstracto que puede disgustar a aquellos que esperen ver una película bíblica dentro del estilo tradicional de la industria
La relativa anarquía narrativa y el ambiente onírico sirven a John Huston para formular lo que ya había formulado con Moby Dick: La crueldad de Diós.
En el aspecto técnico nos encontramos con una utilización de la cámara típica de Huston ( mínima relevancia al movimiento de la misma ) y una fotografía bastante meritoria. En cuanto a las interpretaciones poco hay que decir del elenco que aparece en pantalla, siendo necesario destacar a Peter O´Toole como ángel exterminador.
Algunos, inexplicablemente (a mi juicio terriblemente equivocados), intentan incardinar esta película dentro del grupo de filmes bíblicos más o menos genéricos o semejantes. No me lo explico: precisamente la característica peculiar de la película es que constituye un punto de vista desmitificador de la Biblia y retrata a un Diós cruel que somete a sus hijos a sangrientas e injustas pruebas. Se trata de una crítica al Diós cruel del antiguo testamento ( tema que gustaba a Huston ).
En mi opinión se trata de una maravillosa película ( artística, arriesgada en comparación con otras del mismo género ) no apta para los que busquen una clásica narración bíblica: el que acceda a esta obra se encontrará con personajes desmitificados y a un Diós cruel, verdaderamente intransigente.
Puntuación: 4/5
Crítica número 19: El Dorado (Howard Hawks, 1967)

John Wayne es un actor espléndido ( un actor a reivindicar definitivamente por los amantes del cine, acabando para siempre con la fama de actor mediocre que merece para muchos ) y en El Dorado da una nueva lección de utilización de la mirada, de presencia en la escena, de construcción creíble de un personaje digno pero rudo muy típico de las películas en las que participó. Robert Mitchum aporta su maravilloso talento para componer al borracho pero noble Sheriff. Jamess Caan y el resto de actores cumplen con creces su cometido.
En concreto hay dos escenas en la parte inicial del filme que son memorables: 1. Toda la escena que acaba con el suicidio del somnoliento muchacho que estaba vigilando en las rocas ( prodigio de sabiduría y economía narrativa ), y 2. La escena en la que Wayne se encuentra sentado en una mesa de un bar y hace acto de presentación el joven que será su aprendiz desde ese momento ( escena con una tensión, con un tempo narrativo inigualable ).
La aparente ligereza de la película puede desviar la atención del espectador: detrás de esta desenfadada película se encuentra el cine de Hawks resumido e mejorado.
Esta película, junto a otras, supusieron el colofón del género. Presentaban vaqueros, heroes del oeste con edades avanzadas y con un entorno que ya no les daba cabida ( eran heroes que no tenían compañía al margen de sus recuerdos y vivían de su fama, de su pasado ).
Suponían, en fin, una revisión matizadora y desmitificadora de la figura tradicional del vaquero como heroe romántico en el cine.
Critica número 20: Trapecio ( Carol Reed, 1956)

Pese a que en los primeros instantes llega a ser interesante ( la ambientación circense es un aliciente ), es en el desarrollo del triángulo amoroso entre los protagonistas donde naufraga claramente la película no logrando dejar suficientemente clara la evolución de los personajes en sus interacciones.
La fotografía me parece bastante discreta y el guión no logra instalarnos en ningún momento en ningún momento álgido ( aunque lo intenta ).
Trapecio es una película frustrante y carente de sentido en su parte final pese a algunos elementos iniciales de interés.
Puntuación: 3/5
Presentación y Crítica número 1: Piratas del mar Caribe (Cecil B.DeMille, 1942)

Algunas pegas enturbian este fantástico entretenimiento, la principal de ellas es que en un determinado momento la trama se rompe y cae en su intensidad cuando el personaje interpretado por Wayne reacciona de manera poco coherente con las expectativas creadas por el propio guión hasta entonces.
Este hecho ciertamente enturbia el resultado final pero no logra apagar el hipnótico atractivo de sus románticas (en su gestación, no me refiero estrictamente a criterios argumentales) escenas y de su, como siempre en un director incomprendido por algunos, matizado y espectacular espectáculo.
Puntuación: 3,5/5
El oeste en el cine

Desiertos, rocas, poblados, bares, indios, hogueras en la noche, violencia, amistad, grandes cielos azules, diligencias, trenes, pioneros, oro, leyendas, ganado, vaqueros: elementos que definen al cine del oeste o “western”. En este artículo realizaremos un breve recorrido por su historia y películas.
El cine nació de manera oficial el 28 de diciembre de 1895 cuando los hermanos Lumière enseñaron pequeños fragmentos de grabaciones a los espectadores del “Salon Indien” de París. Se trataba de escenas cotidianas, no muy alejadas temáticamente de lo que se podía observar en pinturas o fotografías, la diferencia era el movimiento. Uno de los primeros géneros temáticos en surgir en ese incipiente arte fue el del oeste.
Nacimiento: relatos realistasEl cine del oeste surgió como reflejo documental de una época histórica. Cuando se rodó la primera película del género (Asalto y robo de un tren, Edwin S. Porter, 1903) todavía existían cowboys reales y las hazañas de seres legendarios como Wyatt Earp (agente de la ley conocido por su mano dura contra los que infringían la ley y por su intervención en el famoso duelo en O.K Corral), el General Custer o Búfalo Hill aún estaban recientes en la memoria de la población. El western era pues un género de actualidad y giraba en torno a la acción ( tiroteos, búsqueda de oro, ganado…).
Las primeras películas causaron euforia y agradaron al público. Los argumentos mínimos, el realismo y la preponderancia de la acción las hacían un entretenimiento de primer nivel que además trataba temas muy americanos.
Crisis, desarrollo y declive finalCuando los primeros años pasaron el público y las productoras dejaron de confiar en el género, relegándolo a producciones de bajo presupuesto, con malos guiones y actores. Las películas del oeste ya no eran interesantes, se habían quedado anticuadas pues se ceñían a una época muy concreta que poco a poco se estaba alejando. Era necesario dotar al género de historias universales, atemporales, ficticias, novedosas.
En 1939 el género resucitó y volvió a estar de actualidad gracias al éxito de dos obras clave de dos de los directores más importantes de la historia del cine americano: “La diligencia” de John Ford, la cual lanzó definitivamente al estrellato a John Wayne, y “Dodge City, ciudad sin ley” de Michael Curtiz, con radiantes imágenes a todo color y el debut de Errol Flinn en este tipo de películas.
A partir de este año el western se erigió como el género americano por excelencia, se trataba de un tipo de películas ambientadas en una época histórica ya pretérita que se iba mitificando paulatinamente. El western era el equivalente temático a la edad media europea o a la época feudal japonesa.
Poco a poco los argumentos se fueron sobrecargando de personajes muy bien delimitados psicológicamente, de drama, de escenas de reprimida sexualidad, de paisajes en todo su esplendor, de historias de amor universales. El género iba madurando, enriqueciendo su universo: en las décadas de los cuarenta y de los cincuenta aparecían westerns desenfadados, violentos, naturalistas, románticos, melodramáticos, tragedias griegas ambientadas en el oeste, westerns musicales…
El desarrollo temático de las películas del oeste propició que surgieran en las siguientes décadas películas críticas, que desmitificaban figuras que habían constituido el núcleo de este tipo de cine en el pasado y que de paso criticaban duramente el tradicionalismo social americano. El género había perdido su inocencia, el clima crítico generado por la guerra de Vietnam y sus posteriores efectos políticos hicieron que se criticara a las películas con esta temática y se vieran como restos acartonados del pasado.
Desde finales de los setenta a nuestros días sólo contadas películas han vuelto a mostrarnos el oeste. A pesar de ello el género no ha muerto para el público: cada día millones de espectadores ven La diligencia, Centauros del desierto, Raíces profundas o Murieron con las botas puestas.
Mis preferencias en el cine
Me gusta el cine serio pero a la vez entretenido, profundo, sugestivo, plásticamente trabajado, narratívamente sutil, poco explícito y maduro, imaginativo, nágico, hecho con pasión...
Para ilustrar esto les mostraré mis 20 filmes preferidos en este momento. Naturalmente, hay decenas de títulos maravillosos que no incluiré ya que este tipo de listas obligan a un ejercicio reduccionista y sintético.
Top 20
1- DUELO AL SOL (KING VIDOR)
2- LOS VIOLENTOS AÑOS 20 (RAOUL WALSH)
3- LA MUJER DEL CUADRO (FRITZ LANG)
4- VÉRTIGO (ALFRED HITCHKOCK)
5- DERSU UZALA (A.KUROSAWA)
6- LOS SIETE SAMURÁIS (A.KUROSAWA)
7- TIERRAS LEJANAS (ANTHONY MANN)
8- EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (JOHN FORD)
9- CENTAUROS DEL DESIERTO (JOHN FORD)
10- LA MUJER PANTERA (JACQUES TOURNEUR)
11- EL HOMBRE Y EL MONSTRUO (ROUBEN MAMOULIAN)
12- SANGRE Y ARENA (ROUBEN MAMOULIAN)
13- MURIERON CON LAS BOTAS PUESTAS (RAOUL WALSH)
14- CLEOPATRA (J. L. MANKIEWICZ)
15- TRONO DE SANGRE (A.KUROSAWA)
16- ESPARTACO (STANLEY KUBRICK)
17- LOS VIKINGOS (RICHARD FLEISHER)
18- ESTRELLAS EN MI CORONA (JACQUES TOURNEUR)
19- QUE VERDE ERA MI VALLE (JOHN FORD)
20- EL TESORO DE SIERRA MADRE (JOHN HUSTON)
Continuaré con mis dos géneros predilectos, típicamente americanos pero a menudo realizados por artistas europeos (Lang, Siodmak, Tourneur...):
Top 10 western: los 10 sueños del oeste
1. DUELO AL SOL (KING VIDOR)
2. CENTAUROS DEL DESIERTO (JOHN FORD)
3. EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (JOHN FORD)
4. 40 PISTOLAS (SAMUEL FULLER)
5. TIERRAS LEJANAS (ANTHONY MANN)
6. LA DILIGENCIA (JOHN FORD)
7. JOHNNY GUITAR (NICHOLAS RAY)
8. CIELO AMARILLO (WILLIAM A. WELLMAN)
9. EL HOMBRE DE LARAMIE (ANTHONY MANN)
10. HORIZONTES DE GRANDEZA (WILLIAM WYLLER)
Top 10 cine negro
1. Los violentos años veinte (RAOUL WALSH)
2. El abrazo de la muerte ( ROBERT SIODMAK)
3. La jungla de asfalto (JOHN HUSTON)
4. Laura (OTTO PREMINGER)
5. Retorno al pasado (JACQUES TOURNEUR)
6. La mujer del cuadro (FRITZ LANG)
7. En un lugar solitario (NICHOLAS RAY)
8. La casa en la sombra (NICHOLAS RAY)
9. Perdición (BILLY WILDER)
10. Perversidad (FRITZ LANG)
Estas son hasta el momento las listas que pongo a disposición de los lectores esperando que disculpen por tal ejercicio de reduccionismo juguetón y totalmente subjetivo.
Crítica número 2: Río Rojo (Howard Hawks, 1948)

Nos encontramos en tierras en las que resultan capitales elementos básicos como la amistad, el matrimonio y la necesidad de descendencia, el esfuerzo, la importancia directa de la naturaleza (ríos en los que el agua corre portando vida, praderas que alimentan a las reses, tierra que genera riqueza) en nuestra subsistencia.
Howard Hawks realiza en Río Rojo un filme perfecto en el que cada escena posee su justo grado de intensidad (la acción rápida e intensa, el amor sugerido y fugaz debido a las necesidades básicas, la amistad, el trabajo y el descanso nocturno en escenas pausadas, todo ello con el duro paisaje de fondo contribuyendo al dramatismo de la trama) y en el que se observan aciertos en todos los apartados: elementos dramáticos, de suspense, románticos y cómicos reunidos en una sola odisea, actuaciones excepcionales, fotografía sublime (en especial en las escenas nocturnas), banda sonora de Tiomkin que surge de la inmensidad de las llanuras con naturalidad, guión rico, conciso y redondo...
Río Rojo es una muestra de cine pleno que demuestra como explicar cualquier tema que venga a nuestra mente sin resultar grandilocuente, todo lo contrario, situéndolo bajo la simple apariencia de un viaje (situación que ha sido aprovechada desde Homero hasta hoy para narrar las más grandes historias, incluyendo al propio director, el cual realizó a mi juicio otra obra maestra con Río de sangre) en el oeste. Río Rojo no es un western, no es una película común, en ella no se observa técnica cinematográfica, es algo más, es una odisea humana inmortal.
Crítica número 3: Aguas pantanosas (Jean Renoir, 1941)
Dicho fugitivo personaje contrae amistad con un joven del pueblo cercano al pantano. Lugar que aparece como el paraíso perdido, en el que el orden establecido funciona sin fallos. La supervivencia es una ley justa, no hace excepciones.
En cambio, en el pueblo cercano, se condena a hombres injustamente, existen prejuicios, odio, mentiras y crímenes.
La dificultad de acceso hace que el pantano se erija como muralla infranqueable para la civilización. El fugitivo conserva, al conocer al joven con el que contrae una amistad paterno-filial, esperanzas en la bondad de algunos humanos de ese mundo civilizado que tan injusto ha sido con él.
Se nos muestra así una reflexión sobre la inocencia perdida, sobre la artificialidad de la vida civilizada y sobre la vida en la naturaleza.
Aguas pantanosas muestra este telón de fondo (dicotomía entre naturaleza como paraíso de inocencia perdida y civilización generadora de mayores peligros que los naturales), pero es también un filme de aventuras de bellísima factura, de insinuaciones fugaces que enriquecen su planteamiento, dotado de dosis de embriagadora sugestividad proporcionadas por su autor Jean Renoir (El cual, de manera magistral, utiliza los escenarios plástica y dramáticamente) y profundamente lírico, poseedor de una belleza poética que sobrepasa el mero lenguaje cinematográfico.
Filme sintético, embriagador, de una riqueza inesperada, dotado del raro secreto de la serenidad narrativa, Aguas pantanosas permanece como un mundo virgen para los espectadores.
Críticanúmero 4: El beso mortal (Robert Aldrich, 1955)

A pesar del estimable intento del director de disimular tanta mediocridad vistiéndolo de ejercicio de originalidad visual, El beso mortal resta como un filme con gravísimos defectos de construcción dramática sólo apreciable como ejercicio de estilo.
Crítica número 5: La gardenia azul (Fritz Lang, 1953)

Aquellos que siguen afirmando que La Gardenia azul es una película menor dentro de la carrera de Fritz Lang están a mi juicio equivocados, ya que por ejemplo La mujer del cuadro posee ciertas semejanzas con aquella (hehos acaecidos cuando un personaje está sumido en un estado alterado, investigación, conversión de una vida normal en una pesadilla debido a una situación fortuíta, acoso policial, sensación final de redención).
Les recomiendo que no hagan tanto caso de las teorías de los historiadores cinematográficos y analicen esta obra sin prejuicios. Mientras tanto algunos disfrutaremos una y otra vez de esta sublime, perfecta obra maestra de inesperada sugestividad.
Puntuación: 5/5
Crítica número 6: Ran (Akira Kurosawa, 1985)

Su mayor virtud es a la vez su mayor defecto, su eléctrico esteticismo resulta superficial. Ran es una película que intenta ser poética, metafísica, pero resulta fría, vacía, sin tensión dramática y con personajes postizos.
En su última etapa el maestro volvió a sus incios como estudiante de bellas artes. Tal es su pasión por el color, por las formas y por la expresión metafísica de la imagen que en este caso olvida ciertos aspectos del arte cinemqatográfico que tan bien dominó en otras obras (Trono de sangre, Los siete samurais, Dersú Uzala, Barbarroja).
Puntuación: 3/5
El maravilloso arte de la ópera: drama, emoción y sensibilidad artística.
“Primer artículo sobre ópera” La ópera es un arte completísimo que nos permite disfrutar de un espectáculo escénico y musical de primer nivel. El valor dramático, romántico e incluso cómico, la creación de ambientes y matices que fueron capaces de dar a luz los grandes compositores se unen en algunos casos a la inspiración de grandiosos artistas con pleno dominio de su temperamento e instrumento.
Sirva para bautizar mis artículos sobre ópera (hasta ahora sólo había publicado artículos y críticas sobre cine) ésta apasionante declaración subjetiva de mis preferencias, de mis intérpretes preferidos en sus roles. Naturalmente, igual que sucedía en las listas sobre cine, un ejercicio reduccionista como éste corre el peligro de simplificar. Me arriesgo entonces:
INTERPRETACIONES ESTELARES
Alfredo Kraus
- I Puritani de Bellini
- La Favorita de Donizetti
- La fille du regiment de Donizetti
- Lucia di Lammermoor de Donizetti
- Werther de Massenet
- Manon de Massenet
- Los pescadores de perlas de Bizet (la mejor interpretación en mi opinión del difícil rol de Nadir, aunque muchos reivindican a Gedda)
- Fausto, Romeo y Julieta de Gounod
- Los cuentos de Hoffman de Offenbach
María Callas
- Tosca de Puccini
- Madama Butterfly de Puccini
- La Traviata de Verdi
- La forza del destino de Verdi
- Aida de Verdi
- Lucia di Lammermoor de Donizetti
Piero Cappuccilli
- Andrea Chenier de Giordano
- Otello de Verdi
- Simon Boccanegra de Verdi
- Un ballo in maschera de Verdi
- I pagliacci de Leoncavallo
Beverly Sills
- Thaïs de Massenet
Giuseppe di Stefano
- Andrea Chenier de Giordano
- Tosca (evidentemente con Callas) de Puccini
- Madama Butterffly de Puccini (versión con Victoria de los ángeles)
- Caballería Rusticana de Mascagni (versión sublime con Callas)
- I pagliacci de Leoncavallo
Montserrat Caballé
- Louise de Charpentier (deliciosa aria Depuis le tour…)
- Salomé de Strauss
- Don Carlo de Verdi (preferentemente junto a un luminoso Jaime Aragall)
- I puritani de Bellini
Jaime Aragall
- La boheme de Puccini
- Tosca de Puccini
- Don Carlo de Verdi
José Carreras
- La forza del destino de Verdi
- I lombardi (Jerusalem) de Verdi
- Don Carlo de Verdi
- Tosca de Puccini
- Andrea Chenier de Giordano (magistral grabación en vivo junto a Cappuccilli y Eva Marton en la Scala di Milano)
- Manon Lescaut de Puccini
- Carmen de Bizet
- Sanson y Dalila de C. Saînt Saens
Tito Schipa
- Don pasquale (aunque interpretaba en general a la perfección las obras de Donizetti), Il barbiere di Siviglia de Rossini, L´ Amico Fritz de Mascagni, Cavallería Rusticana del mismo autor (en especial su entrada, terriblemente bellas frases iniciales).
Mario del Mónaco
- Otello (gran interpretación y voz para el personaje) de Verdi
- I pagliacci (anormal expresividad del tenor en este rol) de Leoncavallo
- Aida de Verdi (junto a Maria Callas)
Giacomo Lauri Volpi
- I puritani de Leoncavallo
- Caballería rusticana de Mascagni
Luciano Pavarotti
- Rigoletto, La traviata, MacBeth, Luis Millar, Aida, Un ballo in maschera e Il trovatore de Verdi.
- La hija del regimiento, L´elisir d´amore y Lucia di Lammermoor de Donizetti.
- Madama Buttefly y La óveme de Puccini
- Guillermo Tell de Rossini
Joan Sutherland
- Los cuentos de Hoffman de Offenbach
- L´elisi d´amore y Lucia di Lammermoor de Donizetti
- Otello de Verdi (buen rol de Desdemona)
Edita Gruberova
- I puritani de Bellini (excepcional interpretación que tuve la fortuna de ver y escuchar en el Liceo de Barcelona después de su nueva apertura)
- Ariadna auf Naxos (igual que el comentario anterior)
- La hija del regimiento de Donizetti
Éstas son algunas. Con el tiempo ya iré ampliando (hay cientos de interpretaciones más, dignas de ser reseñadas) el listado. Además entraré a valorar en concreto algunas obras e interpretes en mis críticas sobre ópera…
Crítica número 21: Calle sin salida ( William Wyler, 1937)

Se trata de una verdadera calle sin salida en la que la juventud es desperdiciada y la pobreza no deja acceder a mejores posiciones sociales. La delincuencia es el modo más fácil de ganarse la vida. Poco a poco los valores se dejan de lado, la supervivencia manda y la vida de las familias se destruye. El reformatorio infantil es el primer paso en la degradación moral de los jóvenes, después vendrá la cárcel... El argumento de la película funciona como un juego de espejos que nos muestra una metáfora escénica sobre la juventud, la sociedad de clases, la educación y la reinserción.
Pese a que Humphrey Bogart no es el claramente el protagonista, realiza claramente la mejor interpretación de la obra. Una interpretación llena de matices y sugestiva, intensa. La fotografía es excelente.
Se trata de un filme aparentemente estático (al desarrollarse en un sólo escenario) pero realmente dinámico, con un desarrollo riquísimo, que evoluciona suave pero constantemente hasta alcanzar el punto culminante final. Varios personajes perfectamente dibujados desarrollan su vida cotidiana en escenas llenas de matices.
Filme naturalista, de perfecta factura, posee el secreto clásico de ser simple a la vez que complejo sin dejar de entretener, de ser serio, trascendente a la par que informal, poseyendo así varios niveles de lectura.
Crítica número 22: La pasión de los fuertes (John Ford, 1946)

Esta es a mi juicio la pieza más delicada de John Ford, en ella el director nos muestra con una sobriedad abrumadora drama ( bellísima, magistral muerte del hermano bajo la lluvia ), amor ( sutilidad en las escenas en las que Fonda se va enamorando en Clementine ) , odio ( algunas miradas de Mature, la mirada despiadada y abstraída de Brennan ) y la belleza más deslumbrante ( ya sea física: la descripción del paisaje, con una representación del polvo del desierto remarcable, o intelectual: el magistral pregón del poeta borracho confrontado con la zafiedad de los Clanton ).
Esa sobriedad, esa contención ( en la representación de las emociones ) que se observa a lo largo de la película dota a la misma de una delicadeza y perfección a mi juicio pocas veces igualada: Ford no recurre a espectaculares planos, efectismo y música épica en el duelo final, Ford no recurre a la simplificación en el proceso de conocimiento y atracción entre Earp y Clementine, Ford, en la ecena de la muerte del chico, no nos muestra las caras de los Earp ni ninguna voz, sólo la lluvia, antes de que muera Chihuahua sólo se nos muestra su dulce sonrisa...
La delicadeza con la que Ford trata cada tema abordado en el filme es digna de ser aplaudida. Pasión de los fuertes es ami juicio una obra maestra y un ejemplo de como una historia puede ser engrandecida por el talento de un director.
Puntuación: 5/5
Crítica número 23: Los amantes de la noche (Nicholas Ray,1949)

Creo que ya es hora de que alguien intente romper convenciones absurdas: ¿Por que se critica a determinados autores americanos por su pretendido mensaje militarista, derechista o conservador...? ¿Acaso Nicholas Ray (autor que es objeto de mis pasiones cinematográficas, que no necesariamente ideológicas) en esta película y en otras no extiende su manto idelógico de manera clara y reiterativa afirmando constantemente que la culpa de la delincuencia es de la sociedad, tan malvada?¿Eso es un mensaje progresista o es un mensaje retórico y relativista?¿A alguien le gustaría sufrir los crímenes de estos seres "inocentes" no debidamente presentados a la sociedad?
Creo que si algunos catalogan a DeMille, incluso a Ford de conservadores, de fascistas incluso, es justo que reconozcan, en coherencia con sus principios de crítica ideológica, que Ray hace lo mismo. Los amantes de la noche es una exposición ideológica, panfleto descarado a favor de la comprensión de los delincuentes, con evidentes virtudes cinematográficas (convincente tensión, ritmo electrizante durante todo el desarrollo, buena ejecución técnica, magnífica interpretación de la protagonista).
Si observan ustedes otras críticas que he escrito con anterioridad, no soy partidario de las críticas ideológicas. Pero observo como algunos autores reciben críticas y otros no, cuando tienen un mensaje relativista de fondo como mínimo igual de discutible.
Filme romántico, con buen ritmo y buenas interpretaciones, Los amantes de la noche es una notable película que constituye la pieza maestra de su autor en cuanto a la exposición de su ideología, pero no en cuanto a su carrera cinematográfica. La cual tendría exponentes más ricos en filmes como Johnny Guitar, En un lugar solitario o La casa en la sombra, por poner algunos ejemplos.
Nota importante: Prefiero Sólo se vive una vez, del maestro Fritz Lang, realizada una década anterior con palnteamientos más convincentes e imágenes de muchísima más fuerza.
Crítica número 24: La extraña mujer (Edgar G. Ulmer, 1946)

No obstante aquí, en el planteamiento inicial, acaba lo genérico. El desarrollo de La extraña mujer es arriesgado, poético, de concepción romántica, aturdidor y finalmente fascinante.
Un actor que sube la escalera, un predicador, un estanque, una cabaña en medio de la tormenta, una mujer ensangrentada entre las hierbas...
Admito la crítica de que los filmes de Ulmer pueden ser irregulares. Es más, los filmes de Ulmer son irregulares de base. Tal irregularidad forma parte del crispado y apasionado concepto de creación de su autor. Ese es el precio de la creación, de la verdadera narración cinematográfica. El director no debe mostrar una historia escrita por un guionista, debe hacerla suya y utilizar el medio cinematográfico para crear atmósferas e impresiones, elementos subjetivos que se escapan del texto y sólo pueden ser transmitidos mediante el uso de la imagen.
Edgar G. Ulmer es un autor similar a Tourneur pero aún más personal (véase Satanás y Detour del mismo autor). No importa el presupuesto de una producción. La capacidad artística no tiene por qué medirse en términos económicos. Lo que importa es el resultado, y La extraña mujer es un espléndido y apasionante resultado.
Puntuación: 5/5
Crítica número 25: Qué verde era mia valle (John Ford, 1941)

La fotografía es prodigiosa, realmente fantástica, la banda sonora es excelente, el guión es óptimo... Pero hay algo intangible que la convierte en una de las mejores películas de la historia: en esta película encontraremos una nostálgica narración que ensalza los valores del esfuerzo, la familia, el amor y la ilusión.
El trazo realizado por John Ford es definitivamente mayestático y describe las esencias de la vida en esta joya del año 1941 que perdurará nostálgicamente en nuestras mentes ( de manera idéntica a lo que le ocurre al narrador en la película ).
Sólo hace falta una escena para ilustrar la valía de esta prodigiosa obra: la despedida de los hermanos que han expresado su intención de emigrar a América en busca de oprtunidades y su posterior partida por una callejón oscuro y húmedo dirigiéndose a la oscuridad de la que no saldrán jamás: pasarán de ser queridos en su pequeño y acogedor valle a ser olvidados, perdiéndose para siempre en la masificación de las metrópolis industrializadas: aquí se halla la mejor descripción del advenimiento de la sociedad moderna jamás filmada.
Crítica número 26: Domador de sirenas (Irving Pichel, 1948)

Filme bastante modesto, Domador de sirenas plantea mediante su gracioso argumento una metáfora (superficial claro está) de las ansias de libertad de los hombres, de sus fantasías sexuales y de la crisis existencial provocada por la edad.
Mediante su tono cómico, algunas veces realmente chistoso por su falsa apariencia de ingenuidad, plantea una trama imaginativa que deja al espectador algunas imágenes para el recuerdo (las escenas marítimas en las que la sirena nada, las graciosas escenas del personaje al que le impiden fumar y arde en deseos de hacerlo).
Ciertamente, Irving Pichel no demuestra demasiada pericia en la composición de los encuadres, en la dirección de actores o en la utilización de los diferentes recursos cinematográficos, pero sí cabe reconocerle que realiza un correcto trabajo ( a excepción de ciertos cortes bruscos entre una escena y otra) y dota a la película de un tono ligero, gracioso y directo. Además él, junto al guionista y productor, saben dotar de más contenido a la obra de lo que parece a priori planteando críticas jocosas a los médicos, a la policía o a la represión en el matrimonio.
Carismática, principalmente por su premisa argumental, Domador de sirenas es un entretenimiento de calidad. De bastante más calidad que otras comedias con más nombre.
Puntuación: 2,5/5
Crítica número 27: ¿Pero, quién mató a Harry? (Alfred Hitchcock, 1956)

Recomiendo a algunos lectores de El cine según Hitchcock de F.Truffaut que juzguen la obra del autor sin estar condicionados por las teorías que en él se vierten. Es necesario que recuperen su capacidad crítica. No todo está justficado. Pero...¿Quién mató a Harry? es una obra extraña y digna de estudio dentro de la filmografía de su autor, pero se beneficia de la fama y mitilogía formada en torno al mismo.
Puntuación 2,5/5
Crítica número 28: Lawrence de Arabia (David Lean, 1962)

El cine de la actualidad es insufrible, pueril, superficial, chorra, prefabricado, de bajo calado intelectual y emocional... Incluídas las películas europeas de bajo presupuesto y el denominado cine independiente o cine que está fuera de círculos comerciales: no sé que es peor, si el cine desastroso en todos los sentidos antes descrito o el mismo cine pero con pretensiones.
El cine es fantasía más o menos verosímil ( hoy se empeñan algunos en creer que hacer buen cine es mostrar la realidad en su manera más cruda y descarnada: eso no es cine, el cine es ficción, para ver la realidad no es necesario ir al cine: esta corriente es fruto de cineastas limitados que no son capaces de aportar un enfoque original a sus historias ni de dotarlas de eficacia universal ) y dentro de esta fantasía que es el cine se encuentral Lawrence cabalgando por las dunas de Arabia, jefes de tribus autóctonas en una guerra fraticida, conspiraciones políticas, hombres íntegros, violencia desenfrenada y sobre todo el romanticismo intangible del desierto, la belleza más paradójica jamás filmada.
La escena de la cerilla fusionándose con el esplendor del sol, la loca matanza indiscriminada de prisioneros, el interrogatorio del reprimido oficial turco, la luz somnolienta del sol, los camellos transitando por la lejanía o la toma de Akabah ( escena increíblemente bien planificada, es una muestra de simplicidad y elegancia ) son muestras de la maestría de David Lean, excepcional realizador que llegaría pletórico a su retirada provisional con la Hija de Ryan de 1970, en parte forzada por algunos mequetrefes insoportables que no le concedían el derecho a crear nada después de Breve encuentro.
Puntuación: 5/5
Crítica número 29: Las zapatillas rojas (Michael Powell y E.Pressburguer, 1948)

Michael Powell y Emeric Pressburger nos muestran en su obra definitiva el éxtasis del arte, el momento de la creación artística como momento mágico e igualmente misterioso, como momento fugaz de nacimiento y muerte, de liberación espiritual. Nos muestran momentos de catarsis artística, momentos de máximo disfrute sensorial del arte en el que se se funden todas las artes
También nos presentan una reflexión sobre la ficción y, como haría también Lola Montes de Ophuls, su relación o confusión con lo real. El poder de abstracción del ser humano que puede llegar a crear bellísimas obras o puede llegar a resultar autodestructivo.
Obra maestra de fotografía pictórica y arrebatado cromatismo, ritmo irregular, ambiente onírico e intensa música.
Puntuación: 5/5
Crítica número 30: Un lugar en el sol (George Stevens, 1951)

Él teme la pobreza, el acomodamiento, la fealdad, el sufrimiento que ha visto desde su infancia... Poco a poco va ganándose la confianza de su tío, el cual piensa en ascenderle. Conoce a una chica que representa todo lo contrario que la anterior: bellísima y acomodada, Ángela y él se profesan un sincero amor.
El personaje de Montgomery Clift en Un lugar en el sol es magistral: ángel o demonio, ser inocente o calculador, personaje que sale de las alcantarillas de la sociedad y es víctima del destino por querer acceder a una vida mejor o mequetrefe sin personalidad que engaña en sus desmedidas ambiciones... La riqueza del personaje es maravillosa.
Elizabeth Taylor es con 17 años una ninfa bellísima con un rostro angelical y fotogénico que además realiza una actuación magistral. La banda sonora de Franz Waxman ensalza la pasión que el protagonista siente por Liz Taylor con una melodía de obsesivo romanticismo. La fotografía es sobresaliente.
El director, mediante una utilización pausada del tempo, nos muestra una naturalista narración llena de detalles, bellísima, precisa, siendo un acierto la duda que crea en torno a los sucesos finales y el dibujo nada maniqueo de los personajes principales. Poco a poco, escena a escena se dibuja un universo de humanismo mágico estilizadamente americano.
Puntuación: 5/5
Crítica número 31: Obsesión ( Douglas Sirk, 1954)

Obra absolutamente refinada y depurada de Sirk: una historia melodramática que podría parecer inicialmente tópica se transforma milagrosamente en una muestra de arte refinado, elegante, de dominio narrativo, de sabiduría en la utilización del color, del vestuario, del encuadre y de elección de escenarios...
Algunos alegarán que se trata de una película demasiado blanda y poco creíble: aquellos que no sepan captar el maravilloso mensaje humanista elegantemente expuesto son los mismos que en su día tacharon a las delicadas óperas de Massenet ( Thaïs, Werther, Manon, Esclarmonde...) de simple entretenimiento de acomodados, ignorando las excepcionales cualidades artísticas que residían en ellas...
Puntuación: 5/5
Crítica número 32: Arma de dos filos (Samuel Fuller, 1969)

En realidad (pocos la han visto) se trata de un relato en clave de cine negro (corrupción, personajes con dudosas intenciones, codicia, policía, contrabando) situado en enclaves exóticos que narra la historia de un traficante de armas que llega a un pueblo y sospecha de un hombre y una mujer que utilizan un barco para hacer incursiones marítimas bajo la amenaza de los tiburones. ¿cual será el objeto de esas incursiones?¿que esconderán?...
La trama avanza de manera aparentemente desordenada (tal confusión la produce el personalísimo estilo de Fuller). Sólo aparentemente, ya que una vez finalizada Arma de dos filos queda como una historia de espíritu aventurero, madura, exuberante, elaborada mediante extraños encuadres, realizada con ritmo, repleta de detalles, de desarrollo y desenlace muy satisfactorios, creando un universo de violencia contenida, misterio.
He leído que éste filme precede a la posterior Tiburón. Nada más lejos de la realidad. Mientras Arma de dos filos se centra en una historia sugerida, sugestiva, extraña en la que los tiburones juegan un papel exótico y amenazador, Tiburón es una historia de suspense adolescente de pocos matices.
Arma de dos filos es una magnífica y extrañísima aventura en parajes bañados por la cegadora luz del sol que supondrá un descubrimiento para los amantes del cine apasionado de Fuller.
Puntuación: 4/5
Crítica número 33: Duelo al sol (King Vidor, 1946)

La escena inicial ( la que describe los sucesos relativos al padre de Perla Chávez ) ya por sí misma tiene mayor sabiduría fílmica que numerosas películas más loadas. Pero la película continúa en un recital de maestría en el que se encuentran comprendidas historias de amor fatal pero también de amor platónico, de dignidad, de egoísmo, de amistad, de violencia, de historias perdidas en la eternidad del desierto...
Esta película es un gran cuadro, un lienzo pintado sabiamente que se desarrolla en movimiento resultando una de las mejores películas de la historia: Perla Chávez, Lewton y la banda sonora memorable de Dimitri Tiomkin quedarán grabados en el alma de todo aquel que se adentre en el rancho de Nueva España: Naturaleza, ser humano y arte se cruzan en este prodigio.
Puntación: 5/5
Crítica número 34: Ordet (La palabra) (C. T Dreyer, 1955)

Sólo algunos aman verdaderamente al prójimo. Sólo algunos obran como cristianos, precisamente los que no recurren a la retórica oficial. Algunos están tan ensimismados en esta retórica que incluso (discutiendo con sus vecinos, no amando a sus cónyuges, catalogando y denigrando al diferente o adoptando actitudes pretenciosas) son incapaces de cumplir sus fundamentos.
La fe no es pues algo mecánico predispuesto por textos, sino algo que se debe vivir y que debe reinar en todas nuestra acciones, algo que se debe poner en práctica en la realidad física, no recluída en la dimensión de las ideas.
Para subrayar esa diferencia entre lo predicado y lo realizado aparece Johannes, un personaje considerado loco por vivir totalmente sumido en la fe religiosa que el resto de la comunidad dice practicar.
Johannes, personificación de Cristo, traerá el mensaje originario de Diós y mostrará como la fe es algo absoluto, que se demuestra con hechos, no con palabras, en lo que se cree y se vive conforme a ello o en lo que no se cree y se teoriza para relegarlo al mundo de las ideas. No hay posiciones intermedias. El que vive conforme a Diós no deja de hacerlo porque no sea consciente de ello o porque otros le juzguen más o menos correcto: el hecho religioso desborda las denominaciones o descripciones, se encuentra en otra dimensión trascendente.
Para un agnóstico como yo Ordet es, además de una destilada muestra de adecuación de la técnica al servicio de lo narrado, una apasionante profundización cinematográfica en la creencia religiosa y, en última instancia, en la moral y en el significado vital, trascendente, del ser humano.
No obstante, creo que forma parte de ese grupo de obras que se basan demasiado en un pretendido mensaje o moraleja. Un filme debe, a mi juicio, presentar personajes, acciones, sucesos, debe ser autónomo, y en todo caso puede, dentro de su compejidad, plantear mensajes morales, críticas o reflexiones. Pero no debe ser ese su único fin.
Puntuación: 4/5
Crítica número 35: Arizona (George Marshall, 1939)

Pero a medida que avanza el metraje observamos que no todo es tan tópico. Al contrario. Surgen una serie de matices que enriquecen el conjunto: entre otros la conducta civilizada de Destry, ciertos componentes sentimentales en el argumento relativos al borrachín que le acompaña, y el magnífico personaje encarnado por Marlene Dietrich, una cabaretera (con una mirada que encierra fatalidad, osadía y vicio) a la cual Destry cambiará la vida, la dignificará ( física y moralmente).
Todo ello es narrado de un modo amable, desenfadado, incluso cómico en algunos pasajes (como también lo hacía otro western coetaneo de similar temática: Dodge City ciudad sin ley, Michael Curtiz, 1939). Esa trivialidad en el tono no impide que la película posea dos momentos de una intensidad dramática magnífica y, además, es coherente con la conducta amigable del protagonista.
George Marshall realiza un trabajo excelente, controlando muy bien el ritmo que las situaciones requieren y empleándose a fondo en determinadas escenas clave. Por otra parte la fotografía es de bastante calidad dominando bien los contrastes entre luz y oscuridad e iluminando bien los rostros de los actores. El guión es magnífico, resultando a la postre memorable, perfectamente medido y planificado. Los diálogos son sublimes.
Arizona es un carismático clásico que parte de la modestia para acabar por convertirse en una lección de vida y de cine, filme compacto, profundo e intensamente clásico que muestra como crear personajes y sentimientos en el espectador sin recurrir a evidentes críticas a la sociedad o a viscerales demostraciones de drama o violencia. Obra maestra.
Puntuación: 4,5/5
Crítica número 36: El tiempo en sus manos (George Pal, 1960)

El traslado de la novela al medio cinematográfico es, pues, satisfactoria. No obstante, al pecar de cierto esquematismo y poca imaginación en su realización no alcanza el grado de sobresaliente que hubiera alcanzado de haberla realizado Jacques Tourneur o Edgar G. Ulmer, entre otros singulares cineastas, los cuales le hubieran dotado de mayor sugestividad y riqueza.
La recomiendo vívamente en una época en la que el género se ha sumido en una superficialidad galopante.
Puntuación: 4/5
Crítica número 37: La momia (Karl Freund, 1932)

No obstante, el éxito artístico de Karl Freund es parcial. A pesar de las virtudes visuales anteriormente expuestas, no logra salvar a su obra de la aparición de momentos con poca tensión, tediosos, demasiado carentes de fuerza.
Esa falta de pericia en la construcción dramática por parte de su director es disimulada por un grandioso artista que empapa la pantalla, aturde al espectador con su mirada firme, de infinidad de matices siniestros y románticos: Boris Karloff.
El gran maquillaje, algunos aciertos visuales de su realizador y la increíble actuación de Karloff rescatan de la absoluta medianía a la que estaba abocada esta obra de la Universal.
Artículo sobre Nosferatu; el personaje mítico y el terror.

Lectores de cineyarte, quería deciros hoy que el terror, el miedo y el misterio de lo oculto a nuestro conocimiento son elementos que nos fascinan durante toda nuestra existencia. Las pasiones bajas del ser humano se satisfacen a menudo a través de relatos de terror. En la etapa de la infancia nos asustamos fácilmente, pero sentimos curiosidad por lo desconocido. Cualquier sombra parece una amenaza, el terror o lo misterioso despierta nuestros infantiles sentidos. Durante la adolescencia sentimos la necesidad de experiencias intelectualmente extremas y nuestro incipiente apetito carnal empieza a provocar cierta atracción sensual de carácter morboso ante lo desconocido o lo prohibido.
Finalmente, a medida que nos adentramos en la etapa de madurez, el terror, lo misterioso, empieza a aparecer como un elemento de refrescante transgresión y evasión de nuestra calculada, y llena de condicionantes, vida.
Cualquier momento es bueno para abandonar, intelectualmente, la (necesaria) civilización, para adentrarnos en peligrosos y oscuros reinos.
Por este motivo, a continuación paso a reproducir un texto encontrado en Wikipedia. En él se trata la figura de Nosferatu y sus diferentes plasmaciones en la gran pantalla. Creo que la explicación es bastante interesante.
Extracto de Wikipedia:
<< Murnau quiso realizar una adaptación cinematográfica de la novela Drácula, de Bram Stoker, pero su estudio no logró hacerse con los derechos de la historia. De modo que decidió filmar su propia versión de la novela y el resultado es una película que tiene un gran parecido con la historia original de Stoker. El nombre de "Drácula" se cambió por el de "Nosferatu" (antigua palabra del rumano para vampiro o no muerto) y también se cambiaron los nombres de los personajes: el Conde Drácula es aquí el Conde Orlok, por ejemplo. Su papel fue interpretado por Max Schreck. Sin embargo, la viuda de Stoker demandó la película por infracción de derechos de autor y ganó el juicio.
El significado original de la palabra nosferatu es difícil de determinar. No hay duda de que alcanzó difusión popular a través de la novela de Bram Stoker; Stoker halló el término en cierta obra del escritor y orador británico del siglo XIX Emily Gerard, quien la introdujo en un capítulo de su obra Supersticiones de Transilvania (1885) y en su crónica de viajes La tierra más allá del bosque (1888) (la “tierra más allá del bosque” es literalmente lo que significa Transilvania en latín). Se alude a ella simplemente como el vocablo rumano para designar al vampiro; Stoker empleó el término como un calco del inglés undead o no-muerto. Esta atribución es patentemente falsa, puesto que la palabra nosferatu carece de significado conocido (aparte del introducido por la novela y las películas) en ninguna fase histórica del rumano.
Una etimología alternativa sugiere que el término proviene originalmente de los nosóforos griegos (*νοσοφορος), es decir, de los agentes transmisores de enfermedades. Esta derivación podría tener sentido cuando se observa que en varias naciones de Europa Central los vampiros eran considerados difusores de epidemias. La película de Murnau incide particularmente en el tema de la enfermedad, y su creatividad como director pudo haber sido influenciada por esta etimología. Otra teoría sugiere que la palabra significa “respiración,” un derivado del spirare latino. Una posibilidad final es que la forma que Gerard ofrece sea un término rumano bien conocido pero mal transcrito, o posiblemente un mala interpretación de los sonidos de la palabra debido a la familiaridad limitada de Gerard con la lengua. Dos candidatas a servir de origen a nosferatu son necurat (“sucio”, asociado generalmente con lo oculto) y nesuferit (“insufrible”). La forma determinada masculina nominativa de un sustantivo rumano en la declinación a la cual ambas palabras pertenecen se corresponde con la terminación ” - UL ", así que habría que hablar con propiedad del necuratul y el nesuferitul (traducibles como “el diablo” y “el insufrible”, respectivamente).
El tribunal ordenó que se destruyeran todas las cintas de Nosferatu, pero un reducido número de copias de la película ya había sido distribuido por todo el mundo y permanecieron escondidas por particulares hasta la muerte de la viuda de Bram Stoker.
Con el paso de los años se hicieron más copias de esas cintas (algunas de muy baja calidad y con cortes importantes). Nosferatu se labró la reputación de ser una de las mejores películas sobre el mito del vampiro y uno de los máximos exponentes del Expresionismo alemán.
Ahora, la obra Nosferatu de Murnau pertenece al dominio público y existe un gran número de copias en vídeo, generalmente de muy baja calidad ya que provienen de copias hechas a partir de otras copias de las primeras cintas distribuidas para la exhibición internacional. Muchas de ellas presentan diferencias notables de metraje, puesto que en cada país se exhibió una versión diferente de la película. Así pues, la copia francesa no es la misma que la alemana, por dar un ejemplo. No obstante, recientemente se han publicado ediciones restauradas de la película en las que se ha recuperado casi todo el metraje completo de la película original.
En 1979, Werner Herzog dirigió un revisión de Nosferatu, Nosferatu: Phantom der Nacht. Filmado con un presupuesto escaso, como era habitual en Alemania durante los años 1970, el Nosferatu de Herzog fue un éxito de crítica y es considerado un sentido homenaje a la película original de Murnau, con Klaus Kinski en el papel principal, acompañado de Isabelle Adjani y Bruno Ganz.>>
Crítica número 38: Nosferatu, vampiro de la noche (Werner Herzog, 1979)

Es necesario reconocer el mérito de resucitar a un mítico personaje logrando un filme notable. Ha habido un acertado análisis de la obra de Murnau, plasmando bien las ideas de irredención romántica, de sexualidad y de horror sugerido. Además se han escogido convenientemente partituras sublimes (El oro del Rin, Fausto) para engrandecer el relato.
No obstante, reconociendo esto, creo que Herzog añade de su propia cosecha las peores características de esta obra.
Irónicamente Herzog acierta cuando vampiriza (bastantes veces), pero cuando no asume su rol de vampiro falla, siendo de poco interés su personalidad.
Puntuación: 3,5/5

