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Crítica número 18: La Biblia (John Huston, 1966)

Crítica número 18: La Biblia (John Huston, 1966)

Película polémica
La Biblia de John Huston es una película que narra los primeros capítulos del antiguo testamento: la formación del mundo, el nacimiento de la vida, la haitoria de Caín y Abel y los pasajes de Noé, la Torre de Babel, Sodoma y Gomorra y el sacrificio de Abraham.
Se trata de una película polémica debido a que su narración no sigue una linea definida estando fragmentada. Así, nos va mostrando alguna pincelada de un personaje, de una historia... Se trata de una película eminentemente visual en la que los diálogos están reducidos al máximo.

Esta desestructuración puede gustar o no.

Otra característica del filme es que en ningún momento intenta describir los pasajes bíblicos de manera real o verosímil, sino que opta por un ambiente metafórico y abstracto que puede disgustar a aquellos que esperen ver una película bíblica dentro del estilo tradicional de la industria

La relativa anarquía narrativa y el ambiente onírico sirven a John Huston para formular lo que ya había formulado con Moby Dick: La crueldad de Diós.

En el aspecto técnico nos encontramos con una utilización de la cámara típica de Huston ( mínima relevancia al movimiento de la misma ) y una fotografía bastante meritoria. En cuanto a las interpretaciones poco hay que decir del elenco que aparece en pantalla, siendo necesario destacar a Peter O´Toole como ángel exterminador.

Algunos, inexplicablemente (a mi juicio terriblemente equivocados), intentan incardinar esta película dentro del grupo de filmes bíblicos más o menos genéricos o semejantes. No me lo explico: precisamente la característica peculiar de la película es que constituye un punto de vista desmitificador de la Biblia y retrata a un Diós cruel que somete a sus hijos a sangrientas e injustas pruebas. Se trata de una crítica al Diós cruel del antiguo testamento ( tema que gustaba a Huston ).

En mi opinión se trata de una maravillosa película ( artística, arriesgada en comparación con otras del mismo género ) no apta para los que busquen una clásica narración bíblica: el que acceda a esta obra se encontrará con personajes desmitificados y a un Diós cruel, verdaderamente intransigente.

Puntuación: 4/5

Crítica número 17: King Kong (Peter Jackson, 2005)

Crítica número 17: King Kong (Peter Jackson, 2005)

Mediocridad
No se puede hacer pasar como algo encantador, magnífico y apabullante lo que no es más un fracaso artístico de primer orden: la dilatación excesiva del metraje y la carencia de una relectura inteligente muestra la impotencia de su director para llevar a buen puerto una historia simple e inmortal.

La original King Kong poseía ese encanto intangible que poseen aquellas películas que saben sugerir antes que mostrar, que no remarcan cada uno de los puntos de la narración hasta la extenuación ( lo que me lleva a pensar que se trata de un película para niños ), que no tratan al expectador como un ser incapaz de pensar.

Me indigna que un director que no es capaz de realizar la más mínima elipsis, de dotar a sus películas de ritmo y que se dedica a subrayar mil veces lo evidente, tenga tanta repercusión en el cine actual.

Puntuación: 0,5/5

 

Crítica número 16: El séptimo sello (Ingmar Bergman, 1957)

Crítica número 16: El séptimo sello (Ingmar Bergman, 1957)

La muerte del cine
En éste filme, Ingmar Bergman nos explica metafóricamente la problemática del fanatismo religioso y del enfrentamiento inevitable con la muerte.

La temática es interesante, hay algunos momentos de una plasticidad maravillosa y existe una atracción especial que mantiene al espectador aferrado a esta diabólica obra hasta el final... Pero el cine se resiente, la capacidad de hacer soñar al espectador, la capacidad para sugerir, hecer reflexinar, entretener, redimir y maravillar que posee el cine clásico se observa poco en este trabajo de Bergman.

El pretendido planteamiento metafórico no puede ocultar la existencia de unos personajes insulsos, de una pobre, desordenada y anárquica narración ( la caracterización de algunos personajes es inexistente: p.ej: la taciturna mujer que acompaña al escudero ), de unas mediocres escenas ( realmente risibles alguna de ellas como por ejemplo la muerte del cómico que se había suicidado fingidamente: el pretendido mensaje no se encuentra por ningún lado y se trata de una situación absurda )...

La existencia de un pretendido mensaje no justifica la desestraucturación, gravedad pedante, la torpeza narrativa de este filme: como vengo sosteniendo contínuamente ( Lord Jim, El proceso de Orson Welles, El Idiota de A. Kurosawa ), el cine casa mal con la narración metafórica, los intentos de explicar el mundo subjetivo o abstracto corren el riesgo de dañar a la película que se quiere realizar: en este caso el mensaje que se quiere plantear destroza el lenguaje cinematográfico hasta dar como resultado una película carente de interés si no se realiza un estudio histórico-sociológico...

Puntuación: 2/5

Crítica número 15: Lola Montes (Max Ophüls, 1955)

Crítica número 15: Lola Montes (Max Ophüls, 1955)

Fin de una época
Lola Montes narra una jornada de circo en la que una condesa escenifica su propia vida. La película tiene innumerables niveles de lectura:

1. Lola Montes ha vivido en su infancia y adolescencia hechos traumáticos ( muerte de su padre y traición por su madre, concertación de un matrimonio con un viejo aristócrata, matrimonio fallido con el oficial inglés ) que han condicionado su desarrollo posterior. Hechos que han supuesto para ella la pérdida de la inocencia y el envejecimiento prematuro físico y espiritual.
2. Desde otro punto de vista este filme expresa el final de una época: la pérdida de la inocencia, el acceso de la masa a la cultura ( totalmente necesario y democrático, pero empobrecedor ) y los pocos escrupulos de los comerciantes del espectáculo ( Peter Ustinov expresa: " No me importa como bailas, lo que me importa es el escándalo ", terribles palabras que anticipan el empobrecimiento de la cultura colectiva, de la que tenemos muestra en la actualidad con determinados espacios televisivos ) suponen un influjo banalizador. Fin de la inocencia y de la decencia que también puede extrapolarse a un mundo cinematográfico en el que Ophüls no encuentra ya su espacio.
3. Es también una singular reflexión sobre el cine: durante todo el metraje se van entremezclando sombras, personajes y situaciones de tal manera que el mundo del circo, de la ficción se confunde con la realidad distorsionándola, moldeándola a las necesidades del espectáculo, lo mismo que ocurre en el cine. El cine concebido como una escenificación de la realidad que a veces debe moldearse o limitarse teniendo en cuenta razones comerciales ( en el circo el público sediento de morbo y escándalo, el el cine el público sediento de emociones inmediatas, poco propenso a la reflexión ).

Al margen de las posibles lecturas cabe destacar el apartado técnico: la fotografía consigue una plasticidad insuperable dándole a veces una tonalidad onírica muy adecuada y los movimientos de cámara son magistrales.
Puntuación: 4,5/5

Crítica número 14: Sodoma y Gomorra (Robert Aldrich, 1962)

Crítica número 14: Sodoma y Gomorra (Robert Aldrich, 1962)

Interesante fantasía bíblica
Una parte del pueblo hebreo, guiado por Lot, pone fin a su largo peregrinaje instalándose en las cercanías de la ciudad que pondrá a prueba su fe: la viciosa, egoista y corrupta Sodoma y Gomorra.

Este filme gira en torno a varios polos principales:

En primer lugar Sodoma actúa como una influencia que hace aflorar los vicios, defectos y perversiones del ser humano. Sodoma, idealización de la seducción del mal, polo atrayente, lugar sugestivo que transforma al ser humano hasta situarlo fuera de cualquier ley moral o religiosa.

En segundo lugar se nos presenta la fe cristiana como una doctrina estigmatizadora, dura, inamovible, humilde, intransigente. Defensora de la doctrina de Diós, un Diós vengativo que impone duras cargas a sus hijos en pos de la prosperidad.

Del choque de estas dos ideas, de estas dos visiones, surge un fresco rico en matices aunque no carente de defectos que resulta enormemente atractivo para el espectador: esta película excede del simple espectáculo y supone un estudio de las debilidades humanas, de los sacrificios provocados por la fe y de la libertad.

Al margen de interpretaciones filosóficas es necesario dejar patentes los resultados artísticos de esta obra: la fotografía es discreta, predominando en ella los tonos crudos y áridos del desierto, el guión es irregular, aparentemente simple, pero encierra una complejidad notable en el dibujo psicológico de los personajes, la dirección de Aldrich es también irregular aportando el toque cruel, seco, rico en matices y cínico que le caracteriza. Por otro lado la banda sonora es correcta pero utilizada de manera reiterativa a lo largo del metraje.

En cuanto al reparto, dentro de la corrección general, cabe destacar a Anouk Aimée en el rol de la pérfida reina de Sodoma por su comedimiento e intención en los gestos y a Stanley Baker que representa a su corrupto, vulgar, falso e impotente hermano.

El resultado es irregular pero rico en matices, resultando atrayente por la temática subversiva que subyace en esta obra, alejada de la monotonía y simpleza en el tratamiento argumental y perfilación de personajes propia de las epopeyas bíblicas en su traslado al cine.
Puntuación: 4/5

Crítica número 13: La reina de Cobra (Robert Siodmak, 1944)

Crítica número 13: La reina de Cobra (Robert Siodmak, 1944)

Entretenida pero bastante mediocre
Una pareja está a punto de celebrar su boda cuando de repente ella desaparece. Para recuperarla, su novio le seguirá a la Isla de Cobra, lugar en el que les aguardan terribles descubimientos...

Un primerizo Siodmak nos proporciona entretenimiento fácil gracias a la agilidad narrativa, y los bellos y sugerentes escenarios de su aventura exótica. Pero no se puede obviar lo evidente: se trata de un filme con un guión horroroso ( firmado por un también primerizo Richard Brooks ) que nos presenta personajes totalmente incríbles, situaciones absurdas y poca cohesión y coherencia interior de la trama.

Filme epidérmico y mediocre pero atrayente por su embriagadora apariencia exótica, encierra dentro de su metraje algunas escenas ciertamente logradas: el encuentro en el lago entre el protagonista y la sacerdotisa ( beso bajo la superficie de extraño poder onírico ), la sugestiva escena de la danza de la cobra, o el asesinato de la reina madre.

Puntuación: 2/5

Crítica número 12: Una mujer en la playa (Jean Renoir, 1946)

Crítica número 12: Una mujer en la playa (Jean Renoir, 1946)

Sublime reflejo de la imperfección
Un hombre atormentado, traumatizado por una reciente experiencia bélica, es destinado al sevicio de guardacostas. Está a punto de contraer matrimonio cuando una extraña pareja compuesta por un pintor ciego y su enigmática mujer se interpone en su camino...

Observando esta película elíptica ( posiblemente debido a los cortes realizados por la productora ), intensa, apasionada, terriblemente bella, feroz, fantasmagórica, uno tiene la sensación de estar asistiendo a uno de aquellos espectáculos artísticos milagrosos: lo que sucede fuera y dentro del campo de visión, lo que se cuenta y lo que se sugiere se entrelaza forjando una riquísima amalgama de matices, sensaciones de todo tipo, de preguntas y respuestas de infinita riqueza.

Obra paradójica ( los cortes efectuados parecen haber sublimado su esencia en vez de empobrecer su resultado ) en la que unos actores y fotografía soberbios se unen a la dirección maestra de Renoir. Hay algo trágicamente bello e inexplicable en este filme mutilado por políticas de estudio, es semejante a una bellísima escultura griega que ha sido deteriorada, a la que se le ha privado de algún fragmento, pero este hecho, lejos de disminuir su belleza, la resalta resultando su maltrecha figura inquietantemente bella, tan bella y evocadora como lo son los restos del naufragio que yacen en la playa del filme aquí comentado...

Puntuación: 5/5

Critica número 11: Sangre y arena (Rouben Mamoulian, 1941)

Critica número 11: Sangre y arena (Rouben Mamoulian, 1941)

Obra maestra absoluta
Una noche, un niño se levanta de la cama para acudir a una tasca. En ella conocerá a la nueva figura del toreo ( El garabato) y al prestigioso crítico Curro. Fruto de las mofas que Curro lanza contra su padre muerto en la plaza de toros, ese niño toreará a un mihura en la soledad de la noche. A partir de ese momento sólo tendrá una determinación: torear. Pero el destino le brindará el amor de una mujer y la perdición a la que le conducirá otra...

Película que supone la tercera versión de la novela de Blasco Ibañez (la segunda americana) y que, en mi opinión, supone la cumbre absoluta del cine americano. Es difícil enumerar las virtudes de esta inusitada demostración de talento.

Ritmo narrativo perfectamente planificado, la encadenación de escenas con maravillosa suavidad, elegantes elipsis y nexos entre escenas, fotografía excelente, la composición minuciosa de cada escena, las actuaciones, la banda sonora... Todo ello para transmitir de una forma matizada, plástica, brillante, toda la perversidad erótica, el sentido trágico y el ambiente romántico de la historia.
Filme de infinitos matices, Sangre y arena nos muestra la trágica historia de un torero, pero también nos muestra una historia de pobreza, de hombres y mujeres lastrados por su falta de conocimiento y abocados a las creencias religiosas ( "supersticiones", como comenta Nacional, un personaje de la película). Se trata de una historia en la que el toro ( siempre presente en las sombras ) se constituye como una alegoría de la muerte, del destino trágico.

El adulterio y la codicia de sus allegados provoca la perdición de un joven valiente, vital, al que el toro esperará en la plaza como un siniestro enviado de la muerte. Sólo el amor puro de una mujer podrá devolverle el calor, el bienestar, sólo ella podrá desviarle de su cruel destino. He aquí una muestra de heroe romántico.

Aconsejo a todos aquellos que deseen observar cine bello, artístico, elaborado tanto plásticamente como intelectualmente, que vean Sangre y arena, una de las mejores películas de la historia en la que cada escena revela miles de matices y constituye un fresco romántico.

 

Puntuación: 5/5

Crítica número 10: La venganza de Ulzana (Robert Aldrich, 1972)

Crítica número 10: La venganza de Ulzana (Robert Aldrich, 1972)

Terrible pero bella tierra
La venganza de Ulzana es, en mi opinión, una obra maestra que supone un excepcional colofón a la larga lista de westerns que el cine nos ha legado.

Western violento, preciso, tranquilo, descarnadamente bello, nos situa en las desnudas y bellas montañas, arroyos y praderas de Arizona reflejando la libertad perdida, los primitivos instintos de libertad del hombre, el valor de la experiencia, el misterio de los ritos desconocidos, la indescriptible belleza de lo olvidado y de lo eterno.

Constituye un viaje iniciático para su joven teniente protagonista, un viaje en el que descubrirá el valor de las enseñanzas, la crueldad de lo primitivo, del instinto animal que se desata en el ser humano si lo despojamos de su capa social occidental.

Los indios, violentos e instintivos, aparecen como seres que conviven armoniosamente en la naturaleza, actuando según sus costumbres, siendo portadores de un alma libre y siendo perseguidos por un grupo de exploradores liderados por un joven teniente ( lo nuevo, lo limpio e idealizado ) y un viejo explorador ( lo viejo, la experiencia ).

Fotografía ( bellísima tierra, polvo, agua, cielos y hierba ), planificación ( excelente: asesinatos, persecución y episodios sedentarios se nos presentan con plena exactitud ) y actuaciones ( Buena interpretación de Lancaster y correcta la de su joven acompañante, por otra parte los indios son los más creíbles, enigmáticos y maravillosamente sugestivos de toda la historia del cine ) conforman una de las piezas más precisas, bellas y reflexivas que el cine puede alumbrar.

Puntuación: 5/5

Crítica número 9: Don Quijote de Orson Welles (Orson Welles, Jesús Franco, diversas fechas)

Crítica número 9: Don Quijote de Orson Welles (Orson Welles, Jesús Franco, diversas fechas)

Esperpento insultante.
Basada en la obra cervantina, Don Quijote muestra una serie de escenas rodadas durante años por Welles, y montadas ( por el terriblemente mediocre Jesús Franco ) de manera que reúna las mínimas características para llamarse película.

Algunos fragmentos poseen ciertamente interés visual pero, sinceramente, no era necesario el esfuerzo para tan desmarañado y confuso esperpento resultante. No posee el más mínimo interés cinematográfico. Esos materiales deberían haberse conservado sin cambios, reservándolos para el estudio y el análisis, nadie debía haberlos insertado en una producción ajena.

 

Puntuación 1/5

Crítica número 8: La bella de Moscú (Rouben Mamoulian, 1957)

Crítica número 8: La bella de Moscú (Rouben Mamoulian, 1957)

El canto de cisne del gran Mamoulian
La bella de Moscú no destaca por su anecdótico argumento más o menos divertido, finalmente carente de interés, sino por la maestría en el dominio del movimiento, del ritmo en escena que muestra Mamoulian: algunas escenas son una sublime muestra de elegante realización en la que el movimiento de los actores se acompaña por movimientos fluídos de la cámara que acentúan la sensación dinámica que se intentaba transmitir. Muestra de esto son dos escenas de radiante perfección: la escena en la que Astaire convence a Nina para que baile y se rinda a las pasiones carnales y el momento en que ésta misma danza por su habitación descubriendo la moda femenina.

Agradable y no demasiado relevante filme, su único (pero importante) interés reside en que Mamoulian nos demuestra una vez más su total dominio del encuadre, del comedimiento, de la plasticidad y del movimiento en el cine.

Puntuación: 3,5/5

 

Crítica número 7: 39 escalones (Alfred Hitchcock, 1935)

Crítica número 7: 39 escalones (Alfred Hitchcock, 1935)

Interesante
Dinámico filme de espionaje con protagonistas sin interés ( no es culpa de los actores, sino de la pobre o casi nula caracterización que hace el guión de los personajes ), ocurrentes ideas visuales y situaciones notablemente resueltas por Hitchcock, el cual todavía tardaría unos años en aunar el suspense, la aventura cotidiana y sus ideas visuales con profundos personajes y sensaciones.

Puntuación: 3/5

"Las puntuaciones son un método de valoración que tiene la virtud de constituirse en una referencia rápida para el lector, pero no matiza bien las cualidades o defectos." 

 

 

Crítica número 6: Ran (Akira Kurosawa, 1985)

Crítica número 6: Ran (Akira Kurosawa, 1985)

Kurosawa cada vez más abstracto.
Ran es un maravilloso lienzo colorista en el que el vigor del cine de Kurosawa brilla con intensidad, pero de manera fugaz. Ran es demasiado abstracta, imprecisa argumentalmente, estática.

Su mayor virtud es a la vez su mayor defecto, su eléctrico esteticismo resulta superficial. Ran es una película que intenta ser poética, metafísica, pero resulta fría, vacía, sin tensión dramática y con personajes postizos.

En su última etapa el maestro volvió a sus incios como estudiante de bellas artes. Tal es su pasión por el color, por las formas y por la expresión metafísica de la imagen que en este caso olvida ciertos aspectos del arte cinemqatográfico que tan bien dominó en otras obras (Trono de sangre, Los siete samurais, Dersú Uzala, Barbarroja).

Puntuación: 3/5

Crítica número 5: La gardenia azul (Fritz Lang, 1953)

Crítica número 5: La gardenia azul  (Fritz Lang, 1953)

Maravilloso descubrimiento.
Curiosidad: "Este filme me dió la idea para el logotipo de Cineyarte."  
La Gardenia azul es un filme redondo desde el punto de vista dramático. Muy detallista, poseedora de un magnífico ritmo, nos muestra diversos registros (drama, romance, humor, intriga) y excepcionales actuaciones. Su milimétrica progresión culmina con la desgarradora escena final acompañada de la sublime música de Richard Wagner (VER VERSIÓN ORIGINAL) que compuso para la ópera Tristán e Isolda, música de desesperado amor que resulta muy adecuada a la situación.
Aquellos que siguen afirmando que La Gardenia azul es una película menor dentro de la carrera de Fritz Lang están a mi juicio equivocados, ya que por ejemplo La mujer del cuadro posee ciertas semejanzas con aquella (hehos acaecidos cuando un personaje está sumido en un estado alterado, investigación, conversión de una vida normal en una pesadilla debido a una situación fortuíta, acoso policial, sensación final de redención).
Les recomiendo que no hagan tanto caso de las teorías de los historiadores cinematográficos y analicen esta obra sin prejuicios. Mientras tanto algunos disfrutaremos una y otra vez de esta sublime, perfecta obra maestra de inesperada sugestividad.

 

Puntuación: 5/5

Críticanúmero 4: El beso mortal (Robert Aldrich, 1955)

Críticanúmero 4: El beso mortal (Robert Aldrich, 1955)

Frustrante y absurdo engendro argumental con cierto atractivo visual.
El beso mortal, filme negro dirigido por el gran cineasta Robert Aldrich (La venganza de Ulzana, Apache, El último atardecer...), posee una gran factura visual que crea una ambientación oscura, confusa y envilecida. Desgraciadamente ésta es su única virtud, ya que el guión es horroroso, absurdo, mal construído, incoherente, extremadamente débil. Lo mismo ocurre con los diálogos, intensamente mediocres, y con las actuaciones, bastante neutras y poco expresivas (aunque es necesario excusarles ya que, con toda seguridad, los propios actores no debían entender con exactitud lo que se les pedía).
A pesar del estimable intento del director de disimular tanta mediocridad vistiéndolo de ejercicio de originalidad visual, El beso mortal resta como un filme con gravísimos defectos de construcción dramática sólo apreciable como ejercicio de estilo.
Puntuación: 2/5

Crítica número 3: Aguas pantanosas (Jean Renoir, 1941)

Jean Renoir y la naturaleza pedida.
Aguas pantanosas narra la historia de un hombre condenado a muerte injustamente que ha huído de la justicia y se ha refugiado en un peligroso pantano cercano.

Dicho fugitivo personaje contrae amistad con un joven del pueblo cercano al pantano. Lugar que aparece como el paraíso perdido, en el que el orden establecido funciona sin fallos. La supervivencia es una ley justa, no hace excepciones.
En cambio, en el pueblo cercano, se condena a hombres injustamente, existen prejuicios, odio, mentiras y crímenes.
La dificultad de acceso hace que el pantano se erija como muralla infranqueable para la civilización. El fugitivo conserva, al conocer al joven con el que contrae una amistad paterno-filial, esperanzas en la bondad de algunos humanos de ese mundo civilizado que tan injusto ha sido con él.
Se nos muestra así una reflexión sobre la inocencia perdida, sobre la artificialidad de la vida civilizada y sobre la vida en la naturaleza.

Aguas pantanosas muestra este telón de fondo (dicotomía entre naturaleza como paraíso de inocencia perdida y civilización generadora de mayores peligros que los naturales), pero es también un filme de aventuras de bellísima factura, de insinuaciones fugaces que enriquecen su planteamiento, dotado de dosis de embriagadora sugestividad proporcionadas por su autor Jean Renoir (El cual, de manera magistral, utiliza los escenarios plástica y dramáticamente) y profundamente lírico, poseedor de una belleza poética que sobrepasa el mero lenguaje cinematográfico.

Filme sintético, embriagador, de una riqueza inesperada, dotado del raro secreto de la serenidad narrativa, Aguas pantanosas permanece como un mundo virgen para los espectadores.
Puntuación: 5/5

Crítica número 2: Río Rojo (Howard Hawks, 1948)

Crítica número 2: Río Rojo  (Howard Hawks, 1948)

El viaje mítico de Howard Hawks.
Río Rojo nos sumerge en un viaje por la supervivencia, un viaje primitivo de pioneros que pretenden vender unas reses para obtener réditos, animales que algunas poblaciones necesitan para alimentarse. Nos trasladamos así a un mundo virgen en el que la civilización no ha llegado, en el que rigen criterios morales personales, en el que el ferrocarril intenta abrirse paso para modernizarlo.
Nos encontramos en tierras en las que resultan capitales elementos básicos como la amistad, el matrimonio y la necesidad de descendencia, el esfuerzo, la importancia directa de la naturaleza (ríos en los que el agua corre portando vida, praderas que alimentan a las reses, tierra que genera riqueza) en nuestra subsistencia.

Howard Hawks realiza en Río Rojo un filme perfecto en el que cada escena posee su justo grado de intensidad (la acción rápida e intensa, el amor sugerido y fugaz debido a las necesidades básicas, la amistad, el trabajo y el descanso nocturno en escenas pausadas, todo ello con el duro paisaje de fondo contribuyendo al dramatismo de la trama) y en el que se observan aciertos en todos los apartados: elementos dramáticos, de suspense, románticos y cómicos reunidos en una sola odisea, actuaciones excepcionales, fotografía sublime (en especial en las escenas nocturnas), banda sonora de Tiomkin que surge de la inmensidad de las llanuras con naturalidad, guión rico, conciso y redondo...
Río Rojo es una muestra de cine pleno que demuestra como explicar cualquier tema que venga a nuestra mente sin resultar grandilocuente, todo lo contrario, situéndolo bajo la simple apariencia de un viaje (situación que ha sido aprovechada desde Homero hasta hoy para narrar las más grandes historias, incluyendo al propio director, el cual realizó a mi juicio otra obra maestra con Río de sangre) en el oeste. Río Rojo no es un western, no es una película común, en ella no se observa técnica cinematográfica, es algo más, es una odisea humana inmortal.
Puntuación: 5/5

Mis preferencias en el cine

Me gusta el cine serio pero a la vez entretenido, profundo, sugestivo, plásticamente trabajado, narratívamente sutil, poco explícito y  maduro, imaginativo, nágico, hecho con pasión...

 Para ilustrar esto les mostraré mis 20 filmes preferidos en este momento. Naturalmente, hay decenas de títulos maravillosos que no incluiré ya que este tipo de listas obligan a un ejercicio reduccionista y sintético.

 

Top 20

1- DUELO AL SOL (KING VIDOR)

2- LOS VIOLENTOS AÑOS 20 (RAOUL WALSH)

3- LA MUJER DEL CUADRO (FRITZ LANG)

4- VÉRTIGO (ALFRED HITCHKOCK)

5- DERSU UZALA (A.KUROSAWA)

6- LOS SIETE SAMURÁIS (A.KUROSAWA)

7- TIERRAS LEJANAS (ANTHONY MANN)

8- EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (JOHN FORD)

9- CENTAUROS DEL DESIERTO (JOHN FORD)

10- LA MUJER PANTERA (JACQUES TOURNEUR)

11- EL HOMBRE Y EL MONSTRUO (ROUBEN MAMOULIAN)

12- SANGRE Y ARENA (ROUBEN MAMOULIAN)

13- MURIERON CON LAS BOTAS PUESTAS (RAOUL WALSH)

14- CLEOPATRA (J. L. MANKIEWICZ)

15- TRONO DE SANGRE (A.KUROSAWA)

16- ESPARTACO (STANLEY KUBRICK)

17- LOS VIKINGOS (RICHARD FLEISHER)

18- ESTRELLAS EN MI CORONA (JACQUES TOURNEUR)

19- QUE VERDE ERA MI VALLE (JOHN FORD)

20- EL TESORO DE SIERRA MADRE (JOHN HUSTON)

Continuaré con mis dos géneros predilectos, típicamente americanos pero a menudo realizados por artistas europeos (Lang, Siodmak, Tourneur...):

 

Top 10 western: los 10 sueños del oeste

 

1. DUELO AL SOL (KING VIDOR)

2. CENTAUROS DEL DESIERTO (JOHN FORD)

3. EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (JOHN FORD)

4. 40 PISTOLAS (SAMUEL FULLER)

5. TIERRAS LEJANAS (ANTHONY MANN)

6. LA DILIGENCIA (JOHN FORD)

7. JOHNNY GUITAR (NICHOLAS RAY)

8. CIELO AMARILLO (WILLIAM A. WELLMAN)

9. EL HOMBRE DE LARAMIE (ANTHONY MANN)

10. HORIZONTES DE GRANDEZA (WILLIAM WYLLER)

 

Top 10 cine negro

 

1. Los violentos años veinte (RAOUL WALSH) 

2. El abrazo de la muerte ( ROBERT SIODMAK)

3. La jungla de asfalto (JOHN HUSTON)

4. Laura (OTTO PREMINGER)

5. Retorno al pasado (JACQUES TOURNEUR)

6. La mujer del cuadro (FRITZ LANG) 

7. En un lugar solitario (NICHOLAS RAY)

8. La casa en la sombra (NICHOLAS RAY)

9. Perdición (BILLY WILDER)

10. Perversidad (FRITZ LANG)

 

Estas son hasta el momento las listas que pongo a disposición de los lectores esperando que disculpen por tal ejercicio de reduccionismo juguetón y totalmente subjetivo.

El oeste en el cine

El oeste en el cine

 

  

Desiertos, rocas, poblados, bares, indios, hogueras en la noche, violencia, amistad, grandes cielos azules, diligencias, trenes, pioneros, oro, leyendas, ganado, vaqueros: elementos que definen al cine del oeste o “western”.  En este artículo realizaremos un breve recorrido por su historia y películas. 

 

El cine nació de manera oficial el 28 de diciembre de 1895 cuando los hermanos  Lumière enseñaron pequeños fragmentos de grabaciones a los espectadores del “Salon Indien” de París. Se trataba de escenas cotidianas, no muy alejadas temáticamente de lo que se podía observar en pinturas o fotografías, la diferencia era el movimiento. Uno de los primeros géneros temáticos en surgir en ese incipiente arte fue el del oeste.

  Nacimiento: relatos realistas  

El cine del  oeste surgió como reflejo documental de una época histórica. Cuando se rodó la primera película del género (Asalto y robo de un tren, Edwin S. Porter, 1903) todavía existían cowboys reales y las hazañas de seres legendarios como Wyatt Earp (agente de la ley conocido por su mano dura contra los que infringían la ley y por su intervención en el famoso duelo en O.K Corral), el General Custer o Búfalo Hill aún estaban recientes en la memoria de la población. El western era pues un género de actualidad y giraba en torno a la acción ( tiroteos, búsqueda de oro, ganado…).

 

Las primeras  películas causaron euforia y agradaron al público. Los argumentos mínimos, el realismo y la preponderancia de la acción las hacían un entretenimiento de primer nivel que además trataba temas muy americanos.

  Crisis, desarrollo y declive final 

Cuando los primeros años pasaron el público y las productoras dejaron de confiar en el género, relegándolo a producciones de bajo presupuesto, con malos guiones y actores. Las películas del oeste ya no eran interesantes, se habían quedado anticuadas pues se ceñían a una época muy concreta que poco a poco se estaba alejando. Era necesario dotar al género de historias universales, atemporales, ficticias, novedosas.

 

En 1939 el género resucitó y volvió a estar de actualidad gracias al éxito de dos obras clave de dos de los directores más importantes de la historia del cine americano: “La diligencia” de John Ford, la cual lanzó definitivamente al estrellato a John Wayne, y “Dodge City, ciudad sin ley” de Michael Curtiz, con radiantes imágenes a todo color y el debut de Errol Flinn en este tipo de películas.    

  

   A partir de este año el western se erigió como el género americano por excelencia, se trataba de un tipo de películas ambientadas en una época histórica ya pretérita que se iba mitificando paulatinamente. El western era el equivalente temático a la edad media europea o a  la época feudal japonesa.

Poco a poco los argumentos se fueron sobrecargando de personajes muy bien delimitados psicológicamente, de drama, de escenas de reprimida sexualidad, de paisajes en todo su esplendor, de historias de amor universales. El género iba madurando, enriqueciendo su universo: en las décadas de los cuarenta  y de los cincuenta  aparecían westerns desenfadados, violentos, naturalistas, románticos, melodramáticos, tragedias griegas ambientadas en el oeste, westerns musicales…

 

El desarrollo temático de las películas del oeste propició que surgieran en las siguientes décadas  películas críticas, que desmitificaban figuras que habían constituido el núcleo de este tipo de cine en el pasado y que de paso criticaban duramente el tradicionalismo social americano. El género había perdido su inocencia, el clima crítico generado por la guerra de Vietnam  y sus posteriores efectos políticos hicieron que se criticara a las películas con esta temática y se vieran como restos acartonados del pasado.

Desde finales de los setenta a nuestros días sólo contadas películas han vuelto a mostrarnos el oeste. A pesar de ello el género no ha muerto para el público: cada día millones de espectadores ven La diligencia, Centauros del desierto, Raíces profundas o Murieron con las botas puestas.

 

Presentación y Crítica número 1: Piratas del mar Caribe (Cecil B.DeMille, 1942)

Presentación y Crítica número 1: Piratas del mar Caribe (Cecil B.DeMille, 1942)

"Con esta crítica inicio mis artículos sobre cine, en este caso sacada de entre las muchas críticas que he escrito en Filmaffinity.com con el mote de opera 0."
Cecil B. DeMille muestra en Piratas del mar Caribe una historia de amor, celos y tragedia de las que tan bien ilustraba (a modo de un ilustrador, exaltador de la naturaleza y amante de lo exótico, decimonónico o de principios del veinte, como si de una portada de libro de Julio Verne se tratase). Los paisajes marítimos azotados por el viento, los peñascos, el azul del agua y la peligrosa fauna marítima nos son restituídas en una estampa colorista y apasionada.

Algunas pegas enturbian este fantástico entretenimiento, la principal de ellas es que en un determinado momento la trama se rompe y cae en su intensidad cuando el personaje interpretado por Wayne reacciona de manera poco coherente con las expectativas creadas por el propio guión hasta entonces.
Este hecho ciertamente enturbia el resultado final pero no logra apagar el hipnótico atractivo de sus románticas (en su gestación, no me refiero estrictamente a criterios argumentales) escenas y de su, como siempre en un director incomprendido por algunos, matizado y espectacular espectáculo.

Puntuación: 3,5/5