Crítica número 53: The set up (Robert Wise, 1949)
La hora de la retirada se acerca, pero el boxeo es para el protagonista una cuestión de honor, de redención personal, de orgullo... Sin embargo, para ella dicho deporte constituye un obstáculo que les impide lograr la anhelada vida tranquila que traerá la felicidad.
Él es un boxeador en baja forma, un perdedor... Aunque quizás no sea un perdedor... ¿Cuando se pierde y cuando se gana?
Robert Wise realiza en "The Set Up" una obra maestra: utilización de la cámara (perfecta situación estática y movimentos de la misma que muestran objetos con relevancia narrativa), planificación de las escenas (situación y movimientos de los actores, detalles escenográficos, coreografía de los combates), perfección en la progresión narrativa (una escena se encadena con la siguiente de manera excelente y, aunque la acción se desarrolla en un pocos escenarios, logra construir un microcosmos de luces, sombras y trágico-taciturnas calles), dirección de actores sublime (principales y secundarios)...
Sencilla y compleja a la vez, modesta económica pero no artística ni intelectualmente, lejos de veleidades y relativismos superficiales, "The set up" deja para la posteridad su durísimo pero bellísimo mensaje humanista (lleno de sensibilidad) sobre la supervivencia de perdedores entre sueños de felicidad.
Puntuación: 5/5